Javier Aznar captura el canto de una rana con el Profoto A1

25 octubre, 2018

Escrito por: Javier Aznar

Javier Aznar es fotógrafo especializado en naturaleza pero también, un narrador de historias del mundo animal. La pasada primavera tuvo la ocasión de probar el Profoto A1 y así lo hizo para conseguir fotografiar el canto de una rana de San Antonio.

En el siguiente testimonial, quiero daros a conocer mi opinión sobre los flashes Profoto A1. Hace unos días, pude probar dos unidades de estos flashes junto con el controlador Air Remote TTL para Sony. Actualmente no hay disponible en el mercado este flash con montura Sony, pero sí tienen previsto que salga al mercado. No obstante, se pueden controlar unidades con montura Canon o Nikon desde el controlador remoto sin problema, que es lo que yo hice. 

Como podéis comprobar, una gran parte de mis fotos están realizadas con flash y modificadores de luz, siendo una de las herramientas más importantes en mi trabajo. 

Después de unos días probando los Profoto A1 junto con mi Sony 7RIII, he podido ver de lo que son capaces estos pequeños flashes de estudio. 

Nos encontramos ante una pequeña bestia, del tamaño de un flash de mano como cualquier otro de número guía de 58-60m, más potente, pero con algunas características que lo hacen diferente. La primera característica que destaca es el cabezal, que en vez de ser rectangular como cualquier otro flash del mercado, es redondo, además de incluir un difusor integrado directamente, haciendo la luz mucho más suave y uniforme, o lo que yo llamaría, más natural. 

Cada unidad está alimentada por una batería de litio, que proporciona unos 350 disparos a máxima potencia, y con una recarga realmente rápida de 1,2 segundos, no perdiendo ninguna foto. A potencias más bajas, puedes disparar prácticamente de forma continua sin problema. Además, la batería se carga en una hora más o menos, siendo algo realmente bueno cuando dispones de poco tiempo para cargar tus baterías. 

Otra de las cosas que llaman la atención nada más coger uno de estos flashes, es la facilidad de uso, y el menú tan sencillo que tiene, siendo un juego de niños el manejo del flash. Sin duda, esto es un gran plus. 

Otra de las características que lo hacen diferente, es la capacidad de cambiar el zoom del cabezal, de forma manual, simplemente girando la rueda frontal. También lo puedes poner en modo automático sin tener que preocuparse de cómo está el zoom puesto.

En cuanto al cabezal, dispone de unos imanes en el borde exterior, que es sin duda muy útil y rápido a la hora de poner y quitar modificadores de luz. Esto lo veo especialmente útil para no perder ninguna foto, ya que muchas veces se pierde una foto mientras colocas un softbox, o un difusor, viendo pasar una situación o una foto delante de ti. O en aquellas situaciones que tengas que guardar el equipo rápidamente, como un aguacero en mitad de sesión.

Una de las características que tiene este flash, y que me ha gustado, es la posibilidad de ver cómo va a quedar una foto iluminada, activando la luz de LED de modelado. Además de ayudarte a enfocar, vas a hacerte una idea de cómo van a estar localizadas las sombras y las luces. Obviamente si tienes mucho tiempo las luces de LED encendidas, va a disminuir la carga de la batería, pero es sin duda una buena característica. 

Para probarlo, me fui a la sierra madrileña una tarde de finales de primavera, que aprovechando que hacía muy buen tiempo, y que la primavera iba tardía, la actividad de los anfibios sigue siendo bastante buena. Por ello al atardecer, cargado junto con los flashes Profoto A1, un par de difusores Soft Bounce de Profoto y mi Sony 7RIII junto con un objetivo macro, me fui directamente a la charca, para probar el conjunto con algunas ranitas de San Antonio y otras especies tanto dentro del agua como fuera.

Quería aprovechar que aun estaban cantando frenéticas para retratarla así, cantando con el saco bucal hinchado. 

Con mi linterna frontal puesta en la frente, cámara y flash con difusor en mano, me acerqué a una de ellas, pudiendo tomar estas fotos. Como podéis ver, la luz es agradable a la vista y bastante natural. 

Sin duda quedé contento con los resultados en campo. Además probé la función TTL, ya que casi siempre disparo en Manual. El resultado fue impecable. 

Para concluir, estamos ante un producto de mucha calidad, fácil de usar, con una interfaz súper fácil de manejar, con características que lo hacen idóneo para el fotógrafo de naturaleza, ya que es ligero, carga rápido, es potente, tiene HSS e incluye la luz de modelado que puede ser útil a la hora de ver antes de hacer la foto, cómo va a quedar la luz.

Por ponerle pegas, que le he encontrado pocas, es el precio bastante elevado, entorno a los 825€ (impuestos no incluidos), que lo hacen un producto caro. Y por último, la falta de estanqueidad o juntas de goma que lo sellen contra las inclemencias del tiempo, como la lluvia. Este es el "pero" más importante para el fotógrafo de naturaleza, ya que un fotógrafo de bodas, de estudio o calle no tendrá que preocuparse tanto de esto. Y lo digo por propia experiencia, que me he cargado unos cuantos flashes con la lluvia y la humedad de la selva, bosque o charca.

Quitando ese "pero", sin duda es un producto al que le doy muy buena puntuación y que sin duda alguna lo recomiendo. 

Un saludo, 

 

Javier. 

Escrito por: Javier Aznar

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