Retratos

La historia detrás de la imagen de Kate Moss

08 enero, 2018

Escrito por: Clare Gillsäter

Albert Watson tiene una filosofía: cuanto más grande es una personalidad, más sencilla es la foto. La imagen de Kate Moss con la mirada fija en la distancia refleja esa creencia. Gracias a la multitud de retratos de celebridades, a las valoraciones de las portadas de las revistas y a las docenas de carteles de películas que tiene a sus espaldas, ha tenido oportunidades de sobra para llevar este principio a la práctica. Y la forma en la que utiliza la iluminación es parte de este planteamiento, ya sea luz natural o luz modelada por su equipo habitual.

Atmósfera natural

Albert estaba en Marruecos trabajando para varias revistas; concretamente esta imagen de Kate se realizó para la versión alemana de Vogue.

Eran las 17:00 del 16 de enero de 1993. Estábamos en una azotea en Marrakech, bajo el cálido sol vespertino. Las instrucciones demandaban un enfoque centrado en la belleza y en la piel, de ahí el desnudo de Kate para acentuar su elegancia. La simplicidad tan característica de Albert entró en escena cuando planeaba la iluminación. Tan solo utilizó la luz natural para modelar la imagen, lo que implica ciertos desafíos, ya que la iluminación cambia constantemente. Necesitas tener una gran intuición y ser capaz de adaptarte a la variación del brillo y de las tonalidades.

Toda la obra desprendía una atmósfera de naturalidad. El cabello de Kate caía de forma natural y llevaba muy poco maquillaje, por lo que no fue necesaria mucha preparación. No hubo que planificar ningún tipo de vestimenta. Albert se pudo concentrar en obtener la imagen acertada sin tener que esperar a que los peluqueros, maquilladores o estilistas preparasen el look.

Kate Moss era prometedora. La cámara la adoraba y, aunque ella tiene un gran instinto hacia la cámara, todavía estaba aprendiendo a devolver ese amor. Albert sacó lo mejor de ella: “Pareces una ninfa del bosque”. Albert le pidió que se imaginase “agachada y un poco nerviosa, como buscando algo”.

Mira la imagen con detenimiento. Kate está un poco inclinada hacia adelante, con una mirada melancólica. En esa posición, su cuerpo captura ese sol vespertino que le da forma.

El resultado es esta imagen emblemática: esa iluminación contínua proyecta un brillo mate impecable sobre el cuerpo de Kate.

Toma dos

La segunda imagen de Kate, realizada desde la parte trasera, muestra la perfecta curvatura de su espina dorsal. Conseguir crear la misma sensación en esta imagen, aun habiéndose realizado en un lugar cerrado con iluminación de estudio, es mérito de Albert y de su concepto de iluminación. Consiguió reproducir la luz natural y su efecto suave. Las fotografías de la sesión en Marruecos no son solo algunas de las imágenes más célebres de Kate Moss, sino que también están entre las preferidas de la modelo. A pesar de las condiciones tan diferentes, Albert obtuvo en ambas imágenes el mismo efecto de la luz sobre su piel, manteniendo la continuidad en toda la serie.

El cumpleaños de Kate

La fecha de la sesión era relevante. Kate Moss es conocida por sus varias facetas: supermodelo, icono de la elegancia y pionera en el mundo de la moda. Cuando llegó a Marrakech aquella tarde de enero, Kate era poco más que una adolescente que se iniciaba en una carrera que más tarde resultaría brillante.

Albert trabajó con ella durante todo el día; 14 horas para ser exactos. Realizó alrededor de 25 fotos y señaló que había estado fantástica, y que no se había quejado ni una sola vez. Al final del día, Kate se dirigió a él y le dijo: “Quería que supieras una cosa. Hoy es mi cumpleaños”. Había cumplido tan solo 19 años.

La diversidad de su obra

Para fotografiar a Kate Moss, Albert Watson utilizó dos de sus mejores cualidades: su ingenio para ver y hacer uso de las sutilezas de la luz y su capacidad para conectar con la gente.

Valora la calidad y la diversidad en sus obras. Albert fotografía celebridades, paisajes y moda, siempre con la misma pasión y cuidado por la calidad. La variedad ha sido siempre el motor de su trabajo, y cree que eso es lo que hace que su vida sea cada vez más interesante.

Pureza y perfección

Albert es amante de la pureza en la fotografía. Le apasiona el arte que representa. Estas imágenes, en su belleza sencilla, capturan ese amor. Son la imagen pura y perfecta de Kate, no solo como modelo sino como persona.

Escrito por: Clare Gillsäter